En una entrevista concedida al programa Signo Pesos del Canal Caracol, el director del Departamento para la Prosperidad Social, Mauricio Rodríguez Amaya, confirmó una noticia clave para millones de hogares: el programa Colombia Mayor incrementará su cobertura y el monto del incentivo económico a partir del ciclo 12, correspondiente al pago de diciembre.
La meta del Gobierno es clara: pasar de 1,6 millones a más de 3 millones de abuelos y abuelas beneficiarios, especialmente aquellos que nunca lograron pensionarse y hoy viven en pobreza extrema, pobreza moderada o en condiciones de alta vulnerabilidad.
Además, el valor del apoyo económico se unifica y aumenta a 230.000 pesos mensuales para los adultos mayores que cumplen con los requisitos de edad.
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Colombia Mayor: un apoyo para quienes no alcanzaron pensión
Colombia Mayor es una transferencia monetaria creada originalmente en el marco de la Ley 100, con el objetivo de entregar un “bono pensional” a personas mayores que no lograron acceder a una pensión y que enfrentan dificultades económicas.
Está dirigido a mujeres desde los 60 años y a hombres desde los 65, que viven en pobreza o vulnerabilidad y que, en la práctica, dependen en gran medida de este ingreso para cubrir necesidades básicas.
Hasta ahora, el programa contaba con cerca de 1,6 millones de beneficiarios. Sin embargo, Prosperidad Social ya aprobó, a través de un documento Conpes, la ampliación del cupo para llegar a 3 millones de adultos mayores, lo que implica no solo más cobertura, sino también una inyección mayor de recursos públicos para esta población históricamente rezagada.
El nuevo monto: de 80.000 a 230.000 pesos
Uno de los anuncios más contundentes del director de Prosperidad Social tiene que ver con el valor del bono. Durante años, muchos adultos mayores recibían apenas 80.000 pesos mensuales a través de Colombia Mayor.

A partir de las decisiones adoptadas este año, el monto se eleva a 230.000 pesos para quienes cumplen con la edad establecida: mujeres desde los 60 años y hombres desde los 65.
Este aumento no se dio de un solo golpe ni para todos los grupos al tiempo. En octubre ya se habían incorporado varios segmentos de adultos mayores a esta nueva cuantía.
Primero, los mayores de 80 años, que pasaron de recibir 225.000 a 230.000 pesos. Luego, las mujeres mayores de 70 años y los hombres mayores de 75, quienes subieron de 80.000 a 230.000 pesos.
Con la incorporación ahora del grupo de mujeres desde los 60 años y hombres desde los 65, que también suben de 80.000 a 230.000 pesos, el número de beneficiarios que ya reciben este monto alcanza alrededor de 1,7 millones de personas.
La proyección es que, con la ampliación de cobertura anunciada para el ciclo 12 de diciembre, el programa llegue a los 3 millones de abuelos y abuelas con este bono unificado.
Un paso mientras avanza la reforma pensional
Este fortalecimiento de Colombia Mayor también tiene un contexto más amplio: la reforma pensional y la creación del llamado Pilar Solidario.

Mientras esta reforma sigue en revisión de constitucionalidad, el Gobierno decidió no quedarse quieto y adelantar una especie de transición: robustecer Colombia Mayor, tanto en el número de beneficiarios como en el valor del apoyo.
En la práctica, para muchos adultos mayores, estos 230.000 pesos representan la diferencia entre permanecer en pobreza extrema monetaria o empezar a salir de ella. No se trata de una pensión completa, pero sí de una Renta Básica Solidaria que alivia el bolsillo y otorga un mínimo de seguridad económica mes a mes.
Dignidad Mayor: ir a buscar a quienes nunca habían sido tenidos en cuenta
Detrás de estas cifras hay una estrategia que el Gobierno ha bautizado “Dignidad Mayor”. No es solo un eslogan: es una campaña de búsqueda activa que recorre municipios, veredas, territorios rurales, comunidades indígenas y consejos comunitarios en todo el país para identificar adultos mayores que cumplen los requisitos, pero que jamás habían sido vinculados a Colombia Mayor ni a otros programas.
En el camino también se ha revisado la llamada “lista de espera” del programa: personas mayores que se inscribieron hace tiempo, pero que nunca pudieron entrar porque no había cupos disponibles. Esos adultos mayores estaban en un limbo: registrados, pero sin recibir un solo peso.
Gracias a esa búsqueda activa y a los recorridos territoriales, Prosperidad Social ha identificado cerca de 1,2 millones de nuevos abuelos y abuelas que no hacían parte del programa. Muchos viven en zonas rurales dispersas o en barrios muy pobres de ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y otras capitales, donde la vejez suele vivirse en soledad y con ingresos casi inexistentes.
Con esta nueva base de datos, el Gobierno afirma que está en capacidad de cumplir la promesa: que en diciembre se llegue a los 3 millones de adultos mayores vinculados a Colombia Mayor, recibiendo un bono pensional de 230.000 pesos, siempre que cumplan con la edad y las condiciones de vulnerabilidad.
Más que plata: acompañamiento familiar y lucha contra la pobreza multidimensional
El director de Prosperidad Social también recalcó que el objetivo no es solo girar una transferencia. El programa Colombia Mayor se articula con otras estrategias del DPS, como el acompañamiento familiar, la atención psicosocial y los programas de soberanía alimentaria, que buscan garantizar una canasta básica mínima para los hogares más pobres.

La idea es enfrentar no solo la pobreza monetaria, sino también la pobreza multidimensional: esa que se refleja en falta de acceso a servicios de salud, alimentación adecuada, redes de apoyo, vivienda digna y oportunidades para el núcleo familiar.
Por eso, junto al aumento del bono solidario, se habla de una intervención integral: visitas, orientación a las familias, articulación con otros programas sociales y una presencia más constante del Estado en los territorios donde viven estos adultos mayores.
Un diciembre con esperanza para la vejez en Colombia
Si se cumple lo anunciado, el cierre de año traerá un alivio concreto para millones de abuelos y abuelas que nunca tuvieron la posibilidad de una pensión.
La combinación de mayor cobertura, incremento del monto y búsqueda activa de personas que estaban por fuera del radar estatal supone un giro importante en la forma como el país mira y acompaña la vejez pobre.
Para muchas familias, esos 230.000 pesos no son solo una cifra: representan la compra del mercado del mes, el medicamento que antes se aplazaba, el pasaje para ir a una cita médica o, simplemente, la tranquilidad de saber que, al menos una vez al mes, habrá un ingreso fijo que llega como un acto mínimo de justicia con quienes ya lo dieron todo por Colombia.

