Unidad para las Víctimas alerta por fraude telefónico: así intentan engañar a la población afectada por el conflicto.
Las autoridades emitieron una advertencia ante una modalidad de fraude telefónico detectada recientemente, mediante la cual personas desconocidas estarían suplantando a funcionarios públicos.
El engaño está dirigido especialmente a víctimas del conflicto armado que adelantan consultas o esperan información relacionada con procesos institucionales.
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¿Cómo están realizando el fraude telefónico?
Según la alerta oficial, los responsables se comunican con los ciudadanos y aseguran que pueden acelerar procedimientos administrativos a cambio de entregar dinero.
Los presuntos estafadores estarían utilizando el número celular 321 270 5102 para realizar las llamadas y presentar ofertas que no corresponden a los procedimientos institucionales.
Durante la conversación, prometen una supuesta priorización de los casos y solicitan consignaciones, transferencias o pagos para continuar con el proceso.
La entidad aclaró que ninguna persona está autorizada para cobrar por revisar, impulsar o agilizar una solicitud relacionada con una Indemnización administrativa.
Todos los trámites institucionales son gratuitos
Los servicios, orientaciones y procedimientos ofrecidos por la institución no tienen costo y deben adelantarse directamente mediante sus canales autorizados.
Ningún servidor público, contratista o colaborador puede pedir dinero, recargas, consignaciones o transferencias para gestionar beneficios o entregar información.
Tampoco se necesita contratar intermediarios para consultar el Registro Único de Víctimas, presentar solicitudes o conocer el estado de un trámite.
Por esta razón, cualquier llamada en la que se condicione un servicio al pago de dinero debe considerarse sospechosa y ser verificada antes de actuar.
¿Qué hacer si recibe una llamada sospechosa?
La primera recomendación es no entregar dinero ni realizar transferencias, incluso cuando la persona que llama afirme representar a una institución pública.
También es importante desconfiar de mensajes que prometan acelerar pagos, modificar turnos o garantizar la aprobación inmediata de una solicitud.
Los ciudadanos no deben compartir fotografías de la cédula, claves, números de cuentas bancarias, códigos de seguridad ni documentos personales con desconocidos.
Antes de atender cualquier requerimiento, se debe comprobar la información directamente en los canales oficiales y evitar ingresar a enlaces enviados por mensajes sospechosos.
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¿Cómo denunciar un intento de fraude telefónico?
Quienes reciban comunicaciones desde el número señalado o desde otra línea sospechosa deben guardar capturas de pantalla, mensajes, comprobantes y registros de llamadas.
Estas evidencias pueden ser presentadas ante las autoridades competentes para facilitar la identificación de los responsables y prevenir nuevos casos.
Además, es recomendable informar lo ocurrido a la entidad para que pueda fortalecer sus acciones preventivas y advertir oportunamente a otras familias.
El fraude telefónico puede comenzar con una conversación aparentemente confiable, por lo que nunca debe entregarse información sin confirmar la identidad del remitente.
Consulte únicamente los canales oficiales
La principal medida de protección es buscar información en páginas institucionales y desconfiar de quienes ofrecen resultados rápidos mediante pagos particulares.
La fuente oficial reiteró que continuará desarrollando acciones pedagógicas en el país para reducir el riesgo de estafas y proteger a los ciudadanos.
En caso de duda, consulte la página principal del sitio institucional antes de entregar documentos, datos personales o recursos económicos.
Fuente: información oficial publicada por la entidad encargada de la atención y reparación a las personas afectadas por fraude telefónico.

